10 Consejos efectivos para ahorrar en calefacción

No te preocupes, conocemos muy bien lo que la llegada del invierno significa, una subida por las nubes en el precio de las facturas.

Por esta razón, hemos querido desvelarte cuáles son las acciones más directas y prácticas que puedes implementar para ahorrar desde hoy mismo, en calefacción.

Te recomendaremos tanto prácticas gratuitas -con inversión cero-, como practicas bajo inversión –puede ser mucha o poca-. La idea es que implementes las que mejor se adapten a tus condiciones actuales.

Independientemente del sistema de calefacción que tengas instalado -o pienses instalar- hay algunos parámetros que debes implementar sí o sí.

7 Consejos gratuitos

Primero vamos con las prácticas que requieren cero inversiones.

1. Optimizar el aislamiento de la vivienda

Lo primero que tienes que hacer ahora mismo es comprobar e identificar si hay posibles pérdidas de calor en tu casa. Si fuese el caso, hay que aislar la vivienda ahora mismo.

Existen muchas viviendas con rendijas, ventanas o puertas mal selladas por donde se escapa el calor -o entra el frío- y si no atacas este problema primero, cualquier sistema de calefacción que instales se verá perjudicado.

Posibles soluciones:

  • Sellar la puerta principal de casa: Puedes estar perdiendo en torno al 5 % de calor debido a esto. Para ello, puedes colocar un burlete, alfombra, esterilla o cualquier objeto que tape el desnivel entre piso y puerta.
  • Sellar las ventanas: Se calcula que puedes perder entre el 25 y el 30 % de eficiencia de calefacción si tienes una ventana con fugas de calor. Para ello, puedes colocar burletes (menor inversión) o instalar una tecnología aislante (mayor inversión) en las ventanas. Esta última controla el flujo de aire que entra de manera automática.
  • Otros: Fíjate en cualquier rendija o agujero (incluso en el techo) por el cual se puede escapar el calor y séllalo.

2. Hacer mantenimiento periódicamente

No descuides por ningún motivo -menos por pereza- el mantenimiento de los sistemas y equipos de calefacción de la vivienda (radiadores, calderas, etc.).

Posibles soluciones:

  • Limpiar los radiadores: Antes de que comience la temporada fría (invierno) debes purgar los radiadores, es decir, extraer el aire (suelen acumular burbujas de aire que perjudican su funcionamiento y consumen más energía de lo habitual). No te preocupes, es una tarea bastante sencilla.
  • Limpiar las calderas: Al igual que los radiadores, debes revisar el estado de las calderas al menos una vez por año. Algunas compañías que hacen la instalación de las calderas, también ofrecen el servicio de mantenimiento de forma gratuita.

3. No cubrir los radiadores

Una vez hayas hecho el mantenimiento pertinente, debes cuidar que no haya ningún objeto tapando la salida de calor de los radiadores

Posibles soluciones:

  • Evita las obstrucciones: Evitar colocarle toallas, ropa o cualquier objeto encima. Tampoco coloques macetas, sillas, sofás o cualquier objeto y/o mueble frente a ellos que pueda obstruir la salida de aire caliente.
  • No lo utilices de secador: Puede parecer una buena idea colocar tu ropa húmeda encima para que se seque rápidamente, pero esto hará que tu factura aumenta también.

4. Mantener una temperatura adecuada

Es normal que en invierno, y bajo temperaturas muy frías, nos veamos tentados a mantener la casa como un oasis. Pero debes ser consciente que excederte en la temperatura de calefacción puede hacer que suba mucho el valor en factura.

Posibles soluciones:

  • Regula la temperatura: Una temperatura de 21ºC es más que suficiente para mantener un ambiente confortable dentro de casa. Puedes utilizar un termostato para mantener el control o hacerlo manualmente.

6. No excederse en la ventilación

A pesar del frío que puede haber en el exterior, lo ideal es ventilar un poco la vivienda. Pero tienes que hacerlo inteligentemente para no dejar escapar el calor acumulado.

Posibles soluciones:

  • Ventila el tiempo justo: Te recomendamos abrir las ventanas de las habitaciones durante 15-20 minutos para que entre aire en la casa. Intenta hacerlo en las horas más soleadas -o cuando el exterior está más caliente- para evitar pérdidas excesivas de calor. Esto puede ser por la mañana o medio día.

7. No usar calefacción al dormir

Ciertamente, las temperaturas más frías las encontramos durante la noche, sobre todo en las horas de sueño, pero si dejas la calefacción encendida durante 8 horas -o las que estés durmiendo-, consumirás mucha energía y la factura llegará muy cargada. Por esta razón te recomendamos lo siguiente.

Posibles soluciones:

  • Al salir de casa: Si vas a estar fuera de casa unas horas, deja la temperatura en 15ºC o 16ºC, esto es suficiente para mantener la casa confortable y ahorrar el consumo energético.
  • Vestir adecuadamente: Todos queremos dormir plácidamente -algunos con la menor cantidad de ropa posible-, pero una manera eficiente de ahorrar consumo es utilizar un forro polar, jersey gordo, camiseta térmica o cualquier prenda de invierno, no solo para dormir, sino durante el día.
  • Equipar la estancia: Igualmente, cuanto más “equipada” tengas la cama y casa con cobertores o mantas, entre otros, más abrigada estará la estancia y menos frío sentirás durante la noche.
  • Encender en casos extremos: Te recomendamos encender el calefactor durante la noche si ninguno de los anteriores consejos es suficiente.

En resumen, estos son los consejos más prácticos y baratos que puedes aplicar ahora mismo. Ahora pasemos a los consejos que requieren un poquito más de inversión.

3 Consejos para ahorrar que necesitan inversión

A continuación te explicaremos las prácticas que requieren algo de inversión para implementarlas.

1.Mantener un control energético

En este apartado nos centraremos en puntos tan importantes como la potencia contratada y la optimización/cambio de tus equipos “innecesarios”, ambos inciden directamente sobre las facturas.

Posibles soluciones:

Ahorra al contratar tu tarifa: Lo primero y más importante es que contrates una tarifa económica, pero sobre todo, que mejor se adapte a tus necesidades.

En la mayoría de los casos, solemos contratar una tarifa muy superior a lo que realmente necesitamos. Te recomendamos que sumes el coste de todos los equipos que tengas en casa, sepas cuales suelen estar conectados a la vez y así podrás calcular la potencia necesaria.

Cambiar/Renovar tu sistema calefacción: Este es otro paso que requiere una inversión inicial, pero que a la larga te hará ahorrar mucho dinero.

Si la caldera que tienes actualmente es antigua, te recomendamos cambiarla por una moderna, no solo conseguirás un importante ahorro energético (entre 20 y 40 %) sino también, cuidar mejor el ambiente.

De la misma manera, algo que puede ayudarte a ahorrar es cambiar los radiadores. Los más eficientes energéticamente hablando son los radiadores de calefacción de baja temperatura. Aunque mejorar tus radiadores es recomendable en cualquier caso, será especialmente beneficioso si cambias el sistema de calefacción por uno de baja temperatura.

Pero si realmente quieres ahorrar en calefacción, la mejor opción ahora mismo es pasarte a la geotermia o aerotermia. Aunque requiere una inversión inicial, supondrá un ahorro de hasta el 80% en la factura de cada mes. Además, actualmente hay disponibles diversas líneas de ayudas y subvenciones que te permitirán reducir la inversión necesaria.

Desde Energanova te ofrecemos la posibilidad de financiar tu instalación para que puedas ir pagándola mes a mes con el ahorro generado.

2. Utilizar termostatos o cronotermostatos

Anteriormente te habíamos mencionado que podías utilizar un termostato para regular la temperatura y programar encendidos automáticos. Pues bien, estas no son las únicas funciones de un termostato, aunque sí las más importantes.

La mayoría de sistemas de calefacción modernos -considerados eficientes-, incluyen la instalación de termostatos que nos permiten controlar y ahorrar el consumo energético.

También existe el cronotermostato, que es un equipo mucho más completo, moderno y preciso que el termostato. Pero es más complicado de manejar.

Utilidad del termostato:

  • Mantener una temperatura estable durante el día (recomendado entre 21ºC y 19ºC) y otra durante la noche (recomendado 16ºC).
  • Programar y controlar la temperatura de cada estancia de la casa.
  • Apagado automático de la calefacción durante la noche (mientras duermes).
  • Apagado automático de la calefacción mientras estás fuera de casa.
  • Encendido automático cuando estés llegando a casa (una hora antes).
  • Evita cambios bruscos en la temperatura (malísima idea colocar la calefacción al máximo).

Existen muchos modelos de termostatos en el mercado, pero se clasifican básicamente en:

  • Básicos: Solo regulan la temperatura.
  • Programables: Regulan y programan la temperatura.
  • Avanzados: Aprenden sobre tus rutinas para optimizar al máximo el consumo energético.

3. Redecorar la casa

Otro método efectivo para ahorrar en calefacción es optimizar la apariencia de tu vivienda.

Posibles soluciones:

  • Cambiar las ventanas: Si tienes la posibilidad y consideras que valdrá la pena, te recomendamos mejorar tu sistema de ventanas actual. Puedes cambiar el cristal, añadir uno doble, cambiar solo los marcos o toda la ventana. Si consigues aislar completamente la salida y entrada de aire, mantendrás en torno a un 30 % del calor. Si quieres algo más completo, puedes instalar ventanas con tecnología aislante, éstas controlan y frenan el flujo del aire automáticamente.
  • Colocar cortinas y/o persianas: Las cortinas ayudan a mantener la casa aislada del frío exterior. Si tienes persianas, no olvides abrirlas cuando haya sol para dejar entrar la luz natural y que los rayos calienten los cristales.
  • Utiliza alfombras: El suelo es el elemento de la casa que mayor pérdida energética produce. Es decir, que, si logras colocar alfombras podrás conservar mejor la temperatura. Puedes utilizar alfombras de lana, algodón, piel natural o sintética, con fibras vegetales, entre otras.
  • Pinta las paredes (colores cálidos): Al igual que el suelo, las paredes de la casa absorben mucho la temperatura ambiente, pero el color de las mismas determina mucho el cuánto. Los colores cálidos ayudan a mantener la estancia más confortable y caliente (rojo, naranja, amarillo). Evita colores fríos como el azul.

Recomendaciones finales

Para finalizar, también puedes invertir en muchos más productos que te ayudarán a optimizar tu sistema de calefacción.

Consejos extras

  • Para ahorrar en agua caliente: Toma una ducha en lugar de baño y no desperdicies agua.
  • Para ahorrar en gas de la cocina: Limpia los quemadores de grasa. Elige el recipiente adecuado. Reduce el tiempo de cocción. Cuidado con el horno, evita abrir mucho la puerta y nunca metas alimentos congelados.

Otros productos:

  • Paneles reflectantes de calor (detrás de los radiadores).
  • Aparatos (calderas o estufas) que funcionen con combustible pellet.
  • Aires acondicionados con bombas de calor.
  • Válvulas termostáticas (en radiadores) para controlar por separado cada estancia.
  • Detectores con función solar/crepuscular en las persianas automáticas.

En conclusión, si sigues algunos –o todos- de los consejos que te hemos dado, ya sean gratuitos o que requieran algo de inversión, te aseguramos que podrás ahorrar un buen dinero a final de año.

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