Bomba de calor para radiadores: cuándo funciona, cuándo no y cómo acertar a la primera
Has llegado hasta aquí porque tienes radiadores (de los de siempre) y te estás planteando cambiar la caldera por calefacción por bomba de calor.
También puede ser porque has oído hablar de la aerotermia y quieres saber si en tu casa va a funcionar bien.
Sea como sea, aquí te vamos a aclarar muchos puntos clave que necesitas para decidir:
- ¿Una bomba de calor funciona o no con radiadores convencionales?
- ¿Cuánto cuesta una bomba de calor si ya tengo radiadores?
- ¿Qué hacer para que sea aún más rentable?
- ¿Cuánto gasta en una vivienda?
- ¿Cuándo NO vale la pena?
A continuación responderemos a estas y más cuestiones, así que quédate por aquí porque esto te interesa.
Lo que necesitas saber en 2 minutos (resumen claro)
Una bomba de calor puede funcionar con radiadores, sí.
Pero no siempre funciona igual de bien ni sale igual de rentable.
Lo que marca la diferencia no es tanto la marca del equipo como las condiciones de tu vivienda y cómo se diseña la instalación.
En dos minutos vas a tener claro qué variables mandan y qué escenarios son los más habituales.
Una bomba de calor funciona con radiadores, pero depende de 3 factores
- Temperatura que necesitan tus radiadores. Los radiadores tradicionales suelen estar pensados para trabajar con agua muy caliente. Una bomba de calor puede dar esas temperaturas en algunos modelos, pero cuanto más “alto”, menos eficiente suele ser el sistema.
- Aislamiento real de la vivienda. No es lo mismo una casa bien aislada, que una que pierde calor rápido. Cuando no está bien aislada, el sistema tiene que trabajar más horas y más fuerte. Y ahí es donde consume más.
- Clima y uso. En zonas frías o con picos de demanda, el diseño y el control (cómo se regula, horarios, temperaturas) importa muchísimo para que no se dispare el gasto.
Los 3 escenarios típicos (y qué suele pasar en cada uno)
Estos son los 3 escenarios que más nos encontramos en Energanova y lo que se puede hacer en cada caso.
1) Radiadores de toda la vida y vivienda con aislamiento normal (o mejorable)
Aquí el éxito depende de si el sistema se dimensiona y se configura para trabajar con la temperatura justa, sin ir siempre “a tope”.
A veces se puede mantener la instalación tal cual.
Otras, conviene hacer pequeños ajustes (control, hidráulica o algunos emisores) para que el rendimiento sea bueno y no pagues de más.

2) Radiadores preparados para baja temperatura o emisores modernizados
Es el escenario más agradecido:
El sistema puede trabajar con temperaturas más bajas, lo que normalmente significa más eficiencia y mejor consumo.
Si tu casa ya tiene emisores compatibles con baja temperatura, estás más cerca de que la bomba de calor sea una decisión redonda.
3) Reforma integral o vivienda nueva
Aquí es donde más sentido tiene plantearlo bien desde el principio: elegir emisores adecuados, ajustar el diseño al aislamiento real y, si encaja, combinarlo con autoconsumo.
Es el tipo de proyecto donde Energanova suele conseguir resultados muy sólidos porque se diseña el conjunto como un sistema, no como “cambio de máquina”.
Precio de una bomba de calor si ya tengo radiadores
Teniendo en cuenta que lo más habitual es instalar una bomba de calor de aerotermia (más que de geotermia), en la siguiente tabla mostramos precios orientativos por metro cuadrado:
| Tamaño vivienda | Potencia bomba de calor | Precio bomba de calor |
| 120m2 | 6kW | 10.000-12.000€ |
| 150m2 | 7,5kW | 12.000-14.000€ |
| 200m2 | 10kW | 14.000-16.000€ |
| 300m2 | 15kW | 16.000-19.000€ |
* Precios sin IVA – Incluido suministro e instalación dé los equipos – el precio de la bomba de calor – incluye deposito de ACS pero no incluye depósito de inercia.
Según esta tabla, el precio de una bomba de calor para radiadores:
- En una vivienda de 120 m2 oscila entre los 10.000 y los 12.000€.
- Para una de 150m2 hablaríamos de un precio entre 12.000 y 14.000 €.
- En viviendas de entre 200 y 300 m2, rondarían los 14.000 y los 19.000 €
No obstante, estos precios van a depender de muchos factores.
Para saber con exactitud cuál sería el presupuesto en tu caso, solo tienes que solicitar un estudio gratuito y saldrás de dudas sin comprometerte a nada.
¿Cuánto gasta una bomba de calor con radiadores?
Esta es la pregunta que decide casi todo.
Y también la que más ruido genera, porque por internet vas a ver cifras que van desde “no notas la factura” hasta “me salió carísima”.
La realidad está en medio:
Una bomba de calor puede ser muy eficiente, pero el gasto final depende de cómo sea tu casa, cómo la calientas y, sobre todo, a qué temperatura tienen que trabajar tus radiadores.
En general, el gasto de una bomba de calor con radiadores se puede reducir hasta un 50%, si antes tenías gas o gasol.
Si se incluyen emisores más óptimos como el suelo radiante o radiadores de baja temperatura, el ahorro podría alcanzar un 70%.
No obstante, hay muchas variables a tener en cuenta.
Porque dos viviendas parecidas pueden tener consumos muy distintos dependiendo de varios factores:
1) La demanda térmica de tu vivienda (lo que “pierde”)
Si tu casa pierde mucho calor, cualquier sistema va a trabajar más horas.
Por eso el aislamiento, las ventanas y las infiltraciones (corrientes de aire) van a marcar mucho el consumo.
Una vivienda que aguanta el calor permite que la bomba de calor trabaje en condiciones cómodas y gaste menos.
2) Temperatura de impulsión necesaria por los radiadores
Si para estar a gusto necesitas agua muy caliente, la bomba de calor trabaja más forzada y baja su eficiencia.
Si puedes calentar con temperaturas más moderadas (porque la casa está mejor aislada o los radiadores dan suficiente superficie), el consumo suele mejorar de forma notable.
3) Clima y zona
No es lo mismo un invierno suave que semanas de frío constante.
Cuanto más exigente sea el clima, más importante es que el sistema esté bien dimensionado y bien controlado para no ir “a tirones” o a temperaturas demasiado altas.

4) Horas de uso y hábitos de confort
Hay quien quiere 21–22 ºC constantes todo el día y quien enciende un rato por la mañana y por la tarde.
También influye si la casa está ocupada todo el día, si hay niños, si teletrabajas…
El gasto se parece mucho a tus hábitos, no solo a la máquina.
5) ACS (Agua Caliente Sanitaria)
Si la bomba de calor también funciona para agua caliente, esa parte cuenta.
No es un “extra pequeño”: depende de cuántas personas sois y de vuestros hábitos.
Entonces… ¿Qué puedo esperar en la práctica?
La forma honesta de plantearlo es así:
- Si tu vivienda está razonablemente aislada y los radiadores no te obligan a trabajar siempre a alta temperatura, el consumo suele ser competitivo y el confort puede mejorar (calor más estable).
- Si tu vivienda pierde calor rápido y necesitas radiadores “al rojo vivo” para notar calefacción, puede funcionar, pero el sistema tenderá a gastar más y la diferencia con una caldera eficiente puede estrecharse… a menos que se corrijan los puntos clave (diseño, control o mejoras puntuales).
Por eso, más que preguntar “¿cuánto gasta?”, la pregunta útil es: “¿en qué condiciones va a trabajar en mi casa?”.
Para estimar el gasto con un mínimo de fiabilidad, necesitas al menos:
- m² y tipo de vivienda (piso/chalet, altura, orientación)
- zona climática
- aislamiento/ventanas (aunque sea una valoración básica)
- tipo de radiadores y cómo calientas hoy (temperaturas y horarios)
- si incluye ACS y cuántas personas sois
Con eso ya se puede hacer una previsión razonable y, sobre todo, definir el enfoque.
Rendimiento real: COP/SCOP explicado para humanos
Si has leído sobre bombas de calor, seguro que te has cruzado con dos siglas que suenan a “esto es para ingenieros”: COP y SCOP.
Y lo típico es quedarse con la idea de “cuanto más alto, mejor”…
Pues bien.
Esta sección es importante porque COP/SCOP te ayudan a responder a la pregunta clave:
¿Cuánta calefacción voy a sacar por cada kWh eléctrico que pago?
Pero estos datos solo sirven si los interpretas bien y los conectas con tu caso (radiadores, temperaturas, clima, aislamiento).
Vamos a traducirlo a lenguaje normal.
- COP (Coefficient of Performance) es una “foto” del rendimiento en unas condiciones concretas: en ese momento, con esa temperatura exterior y con esa temperatura de agua, ¿cuánto calor entrega por cada 1 kWh eléctrico?
- SCOP es la “película” de toda la temporada de calefacción: un promedio estacional que intenta representar cómo rinde a lo largo del invierno en condiciones variables.
Dicho fácil: COP = momento, SCOP = media del invierno.
Vamos a verlo con un ejemplo:
Imagina que un equipo tiene COP 4 en determinadas condiciones.
Eso significa:
- Por cada 1 kWh eléctrico que consume, entrega aproximadamente 4 kWh térmicos en forma de calor.
¿Por qué esto importa?
Porque si en tu casa el sistema puede trabajar en condiciones favorables (temperaturas moderadas, vivienda que retiene el calor), el “multiplicador” puede ser alto.
Si lo fuerzas a temperaturas altas para alimentar radiadores exigentes, ese multiplicador baja.
Y aquí viene la trampa:
Muchos COP/SCOP se muestran en condiciones que no se parecen a tu realidad.
El rendimiento de una bomba de calor cambia muchísimo según:
- Temperatura exterior (no rinde igual a 12 ºC que a 0 ºC).
- Temperatura de impulsión del agua (no es lo mismo calentar a 35–45 ºC que a 55–65 ºC).
En casas con radiadores, este segundo punto es especialmente importante.
Si necesitas agua más caliente para que los radiadores den potencia, el equipo trabaja más y rinde menos.
Por eso, más que obsesionarte con un “COP alto”, tienes que preguntarte:
¿A qué temperatura voy a hacer trabajar el sistema en mi casa la mayor parte del invierno?
Para no perderte, quédate con esto:
- Mira el SCOP como referencia de “rendimiento medio” (es más útil que un COP puntual).
- Mira si hay datos de rendimiento a distintas temperaturas de impulsión (por ejemplo, a temperaturas moderadas vs más altas). Eso te da pistas sobre cómo se comportará si tienes radiadores.
- No te fijes solo en el número más bonito del folleto. A veces se destaca el mejor caso posible, no el más probable.
Y algo clave: un equipo con un SCOP “de manual” excelente puede rendir peor en tu casa si la instalación está mal diseñada o si lo obligas a trabajar fuera de su zona óptima.
Cómo lo aplica todo esto Energanova para que el rendimiento no sea “de catálogo”
Aquí es donde el enfoque cambia:
En Energanova el objetivo no es elegir un equipo con números bonitos.
Sino conseguir rendimiento real en tu vivienda.
¿Cómo?
- Se analiza el escenario (radiadores, vivienda, clima y hábitos) para estimar temperaturas de trabajo reales.
- Se diseña la instalación y el control para que el sistema opere la mayor parte del tiempo en condiciones eficientes.
- Y si hace falta, se proponen ajustes (en emisores, control o pérdidas de la vivienda) para no depender de la alta temperatura.
En definitiva, COP y SCOP te ayudan a entender por qué una bomba de calor puede ser muy eficiente… o no tanto.
Pero el rendimiento de verdad se construye con diseño y con encaje con tu casa, no con una cifra aislada en una ficha técnica.

La instalación: qué obra hay y cuánto tarda
Si te preocupa meterte en obra, quédate tranquilo:
En la mayoría de casas con radiadores no es una reforma, es una instalación concentrada en dos zonas (fuera y donde estaba la caldera).
Lo importante es saber qué se toca y de qué depende el tiempo, para evitar sorpresas.
Qué se hace:
- Se quita la caldera y se coloca el módulo interior (normalmente en el mismo sitio).
- Se instala la unidad exterior (terraza, patio, fachada o cubierta).
- Se conectan tuberías entre interior y exterior y se integra con tu circuito de radiadores.
- Se deja listo el control (termostato/programación) y se hace puesta en marcha (pruebas y ajustes).
- Si también quieres agua caliente (ACS), se añade un depósito/acumulador (cuando aplica).
Normalmente no hay que romper paredes ni cambiar radiadores.
Se aprovecha la instalación existente y solo se hacen ajustes puntuales si hace falta (equilibrado, válvulas, algún emisor “problemático”).
Abrir rozas por toda la casa solo suele pasar si la ubicación obliga a recorridos complicados o si quieres cambios adicionales.
Respecto al tiempo que se tarda en hacer la instalación, depende sobre todo de:
- Dónde se puede poner la unidad exterior.
- Distancia entre la unidad exterior y el interior.
- Espacio dentro (si hay que encajar depósito de ACS).
- Estado del circuito (si necesita ajustes).
En un caso estándar, la parte “molesta” se concentra en pocos días.
Lo que marca la diferencia no es solo montar, sino ajustar bien para que no haya ruidos, desequilibrios en radiadores o consumo más alto de lo esperado.
Para que todo salga bien, esto es lo mínimo que debes exigir a la empresa instaladora:
- Ubicación exterior bien elegida (ruido y vibraciones).
- Montaje con antivibratorios.
- Equilibrado del circuito para que calienten todos los radiadores.
- Configuración y pruebas al final (no “instalado y listo”).
Si esto se hace bien, la instalación suele ser rápida.
Si se improvisa, es cuando aparecen los problemas.
Si necesitas empezar con buen pie, solicita ahora un estudio gratuito con Energanova que no te compromete a nada, pero te puede ayudar a decidir con números.
El combo que más sentido tiene en vivienda unifamiliar: fotovoltaica + bomba de calor
En una vivienda unifamiliar, esta combinación suele ser la más lógica:
Bomba de calor para calefacción/ACS + placas solares para alimentar parte de ese consumo.
Si se diseña bien, reduces lo que compras a la red y haces el sistema más rentable.
¿Por qué encaja tan bien?
- La bomba de calor consume electricidad para darte calefacción y agua caliente.
- La fotovoltaica produce electricidad en tu tejado.
- Si haces que la bomba de calor trabaje en horas de sol (o parte de ellas), aprovechas kWh propios y bajas el coste real.
¿Cuándo compensa más?
- Viviendas con mucho uso de calefacción y/o familia (ACS).
- Casas con tejado aprovechable (pocas sombras y espacio).
- Si puedes programar consumos (teletrabajo, rutinas, calefacción estable).
- Si vas a cambiar caldera: aprovechas la inversión para dar el salto completo.
¿Hace falta batería?
No siempre.
Muchas casas ya mejoran mucho solo con buena programación y control.
La batería se valora si tu consumo fuerte es casi todo fuera de horas de sol.
Energanova lo diseña como un único sistema:
Dimensiona placas pensando en tu bomba de calor y configura el control para que se aproveche la producción, no como dos proyectos separados.
Si te interesa valorar esta opción con datos reales, puedes solicitar un estudio gratuito con Energanova y te decimos si la fotovoltaica encaja o no en tu vivienda.
Casos en los que NO lo recomendamos bomba de calor con radiadores

Una bomba de calor con radiadores puede ir muy bien, pero no en cualquier casa “tal cual”.
En estos escenarios, si se instala sin ajustar nada, es cuando calienta pero consume más de lo que pensábamos o el confort es irregular.
Vamos a verlos:
1. Casa mal aislada, radiadores antiguos e invierno frío: necesitas temperaturas altas muchas horas y esto implica una baja eficiencia y más gasto.
2. Quieres calor rápido a ratos (encender 1 hora y apagar): la bomba de calor rinde peor con picos y cambios bruscos.
3. Instalación de radiadores vieja o “irregular” (ruidos, radiadores que no calientan igual, aire constante, desequilibrios): aunque el equipo sea bueno, el circuito limita el rendimiento.
4. Presupuesto muy ajustado pero expectativa de “ahorro máximo”: recortar en diseño/control/puesta en marcha puede suponer que los resultados no sean los esperados.
Si estás en una de estas situaciones, no implica un “no” rotundo. Se debe analizar tu caso concreto para ver si existe alguna alternativa.
Si tienes cualquier duda, solicita un estudio gratuito con Energanova y sabrás si es rentable en tu caso instalar una bomba de calor.
Preguntas frecuentes (FAQ)
Antes de cerrar, es normal que te queden dudas muy concretas.
No tanto sobre “la teoría”, sino sobre lo que pasa en el día a día: si vas a pasar frío, si te va a subir la factura, si hará ruido o si te estás metiendo en un sistema delicado.
Aquí tienes las preguntas que más se repiten cuando alguien valora una bomba de calor con radiadores, con respuestas claras y sin adornos.
¿Necesito cambiar todos los radiadores?
En muchos casos, no.
A veces se pueden mantener tal cual. Otras, lo más inteligente es cambiar solo los emisores críticos (habitaciones frías, estancias grandes) para poder trabajar a menor temperatura y mejorar el rendimiento.
La decisión se toma mejor con un diagnóstico del escenario real, no por norma general.
¿Cuánto va a subir o bajar mi factura?
Depende de tus pérdidas (aislamiento), clima, hábitos, ACS y temperatura necesaria en radiadores.
Por eso desconfía de quien te dé una cifra “garantizada” sin mirar tu caso.
Lo sensato es hacer una estimación basada en datos reales de la vivienda y en cómo calientas hoy. Si además puedes combinar con fotovoltaica, la ecuación cambia mucho.
Para tener mayor seguridad y poder decidir con datos, solicita hoy un estudio gratuito a Energanova.
¿Voy a tener que subir la potencia contratada?
A veces sí, a veces no. Depende de:
- Potencia del equipo y si tiene resistencias de apoyo
- Qué otros consumos tienes en casa (inducción, horno, coche eléctrico, etc.)
- Si se gestiona el consumo con control inteligente (por ejemplo, evitando picos)
Lo recomendable es revisarlo en el diseño para que no te enteres “después” al saltar el ICP.
¿Funciona bien en días de mucho frío?
Puede funcionar, pero el rendimiento baja cuando la temperatura exterior cae y, si además necesitas alta temperatura para radiadores, se nota más. Por eso el diseño debe contemplar tu zona climática y tu vivienda.
En casos exigentes se plantean soluciones para asegurar confort (mejoras en emisores, control, o estrategias de apoyo si aplica).
¿Qué mantenimiento requiere?
Suele ser menor que una caldera, pero no es “cero”. Lo habitual es:
- Revisiones periódicas
- Limpieza/estado de filtros o intercambiadores (según sistema)
- Comprobación de presiones y funcionamiento
- Verificación de rendimiento y ajustes de control
Un mantenimiento básico y una buena instalación reducen mucho la probabilidad de problemas.
¿Cuánto dura una bomba de calor?
Las bombas de calor tienen una vida útil que oscila entre 20 y 25 años, dependiendo del modelo, uso y mantenimiento.
Un sistema bien dimensionado y bien controlado suele alargar la vida del equipo y mantener el rendimiento con el tiempo.
¿Se puede combinar con fotovoltaica? ¿Tiene sentido sin baterías?
Sí, y en vivienda unifamiliar muchas veces es el combo con más lógica.
Sin batería ya puede tener mucho sentido si puedes desplazar parte del consumo a horas solares (ACS, precalentamiento, programación).
La batería es opcional: se valora cuando tus consumos están muy concentrados fuera de horas de sol o buscas maximizar autoconsumo.
Cómo trabaja Energanova para que salga bien
Llegados a este punto, la pregunta importante no es si una bomba de calor “funciona” con radiadores (porque funcionar, funciona en muchos casos).
Sino si va a funcionar bien en tu casa: con confort estable, consumo previsible y sin sustos.
Y eso no lo garantiza únicamente una marca ni un modelo. Lo garantiza un método.
En Energanova el enfoque no es “cambio de máquina”.
Es diseñar un sistema completo (vivienda + emisores + clima + hábitos + control) para que el resultado sea el esperado y no una apuesta.
1) Primero entendemos tu caso sin presuponer nada:
- Tipo de vivienda (unifamiliar, adosado, etc.), metros y distribución.
- Zona climática y uso real de calefacción/ACS.
- Estado del aislamiento y dónde se pierde calor (aunque sea con una evaluación práctica, sin complicarlo).
- Qué radiadores tienes y cómo calientas hoy (temperaturas, horarios, estancias problemáticas).
La diferencia es simple: si no entiendes esto, lo demás es adivinar.
Si quieres empezar por el principio con buen pie, solicita un estudio gratuito a Energanova.
2) En segundo lugar, dimensionamos la instalación para tu demanda real
Uno de los grandes errores del mercado es dimensionar por intuición o por “metros cuadrados”.
Energanova trabaja para evitar dos problemas típicos:
- Quedarse corto y compensar con alta temperatura (consumo y confort peor).
- Pasarse y tener un equipo que funciona a tirones y no rinde como debería.
El objetivo es que el sistema tenga potencia suficiente, pero también que pueda trabajar de forma eficiente la mayor parte del tiempo.
3) Diseñamos una instalación para trabajar a la menor temperatura posible
Con radiadores, el rendimiento se decide en gran parte aquí.
Energanova busca que el sistema pueda calentar con la temperatura justa:
- Revisando si los radiadores pueden rendir con temperaturas moderadas.
- Detectando las estancias que van “justas” y proponiendo soluciones puntuales si hace falta (sin cambiarlo todo).
- Ajustando hidráulica y equilibrado para que el calor se reparta bien y no haya radiadores que “roban” caudal.
Esto es lo que evita el escenario de “calienta, pero consume más de lo que esperaba”.
4) Control y configuración: donde se gana (o se pierde) la eficiencia
Aquí está el “detalle” que más se nota en factura y confort.
Energanova deja el sistema configurado para que no funcione a base de picos:
- Programación y regulación adaptadas a tu rutina.
- Ajustes para evitar arranques/paradas innecesarias.
- Estrategia de funcionamiento pensada para estabilidad térmica (la clave en bombas de calor).
Un buen control hace que el sistema parezca “invisible”: calor constante sin estar tocando el termostato todo el día.
5) Instalación con criterio: ruido, vibraciones y mantenimiento futuro
Para que salga bien, no basta con instalar.
Hay que instalar bien:
- Ubicación adecuada de la unidad exterior (rendimiento y ruido).
- Montaje con antivibración y soportes correctos.
- Recorridos y acabados pensados para que sea mantenible y duradero.
- Puesta en marcha con pruebas y ajustes reales, no “lo encendemos y listo”.
Esto reduce problemas típicos como ruidos, vibraciones, rendimientos flojos o desequilibrios en radiadores.
6) Si encaja, se plantea el sistema completo: fotovoltaica + bomba de calor
En vivienda unifamiliar, Energanova suele aportar mucho valor integrando ambas piezas:
- Dimensionar fotovoltaica pensando en cuánto puede absorber la bomba de calor.
- Programar y ajustar para aprovechar horas solares (ACS, precalentamiento).
- Dejar el sistema preparado para crecer (por ejemplo, batería o cargador de vehículo eléctrico si tiene sentido en el futuro).
No es “poner placas”. Es diseñar para que el conjunto trabaje a tu favor.
7) Transparencia y escenarios: lo que puedes esperar (y lo que no)
Antes de invertir queremos que tengas toda la información (lo bueno y lo malo):
- Qué escenario tienes (favorable, intermedio o delicado).
- Qué riesgos hay (por ejemplo, necesidad de temperatura alta) y cómo se mitigarán.
- Qué decisiones mejoran más el resultado (y cuáles son opcionales).
- Qué impacto realista puedes esperar en confort y consumo, sin promesas infladas.
Al final, la diferencia está en el método.
Porque si tu objetivo es cambiar de sistema sin jugártela, la clave es esta:
No compras una bomba de calor, compras un resultado.
Energanova trabaja para que ese resultado no dependa de suerte ni de catálogo.
Sino de diagnóstico, diseño, instalación y ajuste fino.
Y ahí es donde se nota que no se hace “a ojo”.
Si has leído hasta aquí, ya lo habrás visto claro:
Una bomba de calor con radiadores puede ser una gran decisión.
Pero solo cuando encaja con tu vivienda y se diseña bien.
Y, sinceramente, lo peor que te puede pasar no es que “no sea para ti”.
Sino que te digan que sí sin mirar tu caso y acabes con un sistema que calienta… pero no como esperabas.
Si quieres, en Energanova te lo decimos de forma directa:
Si encajas tal cual, si conviene hacer algún ajuste o si es mejor plantearlo por fases para que el resultado salga bien.
¿Qué necesitamos para darte una respuesta clara?
Que solicites un estudio gratuito aquí.
