¿Qué es mejor, suelo radiante o radiadores?

Durante décadas, los radiadores han sido la opción preferida de los españoles para emitir calor en los hogares durante el invierno.

Sin embargo, en los últimos años, ha pasado a ser una solución “tradicional” debido a la incursión en el mercado de la calefacción por suelo radiante.

La calefacción por suelo radiante es una opción más eficiente y respetuosa con el medio ambiente, por esta razón, es muy normal que, a la hora de elegir la climatización de una vivienda, una de las preguntas más habituales sea:

Cuál es el mejor sistema y cuál me conviene más ¿suelo radiante o radiadores?

En esta batalla de calefacción entre suelo radiante vs radiadores, existen otras variables que debemos tener en cuenta, como la facilidad de instalación o los aspectos prácticos de diseño.

Es por ello que, en este artículo, intentaremos esclarecer cualquier duda al respecto.

Para comenzar, vamos a explicar rápidamente en qué consiste cada sistema de calefacción.

¿Qué es la calefacción con suelo radiante/refrescante?

Se trata de un sistema invisible.

La calefacción por suelo radiante consiste en una red de tuberías instaladas bajo el pavimento, por las que circula el agua caliente o fría en función de las necesidades.

La temperatura se distribuye de manera uniforme en todos los espacios de la vivienda.

Así, conseguimos alcanzar una temperatura ambiente confortable con un menor coste de funcionamiento.

¿Qué es la calefacción por radiadores?

Se trata de un sistema visible.

Consiste en hacer circular el agua caliente-generada por una caldera-, mediante una red de cañerías, hasta los radiadores ubicados en cada ambiente.

Los radiadores funcionan calentando el aire que los rodea mediante convección.

El aire calentado por un radiador se eleva hacia el techo y una vez que este aire cálido se ha enfriado, cae al nivel del suelo para ser calentado por la convección del radiador nuevamente.

Esto crea un flujo de aire caliente y frío e, inevitablemente, puntos calientes y fríos donde las áreas cercanas a los radiadores son más cálidas que las áreas en otras partes de la habitación.

Factores a tener en cuenta para escoger la mejor opción

Precio: Existe mucha diversidad de costes de la mano de obra en los distintos puntos de la península.

La inversión inicial de un suelo radiante es mucho mayor en comparación a una instalación convencional de radiadores.

Sin embargo, el periodo de retorno o ahorro energético alcanzado por la calefacción por suelo radiante, a mediano y largo plazo (2 años), termina siendo muy rentable.

Variaciones de diseño: separación de tubo, longitud de circuitos, ubicación del colector…

El suelo radiante es invisible (bajo suelo), de modo que no modifica para nada la estética de la vivienda.

Por otro lado, los radiadores pueden aportar un plus de diseño a la estancia, siempre y cuando combinen con el ambiente.

Variaciones de calidades: aislamientos, tubo, colectores, regulación…

Variaciones en la demanda energética de la vivienda, por ejemplo: ubicación, orientación y aislamiento de la vivienda.

En este sentido, es importante mencionar que el tipo de suelo de la vivienda influye bastante en la eficiencia del tipo de calefacción.

Por ejemplo, es recomendable instalar un suelo radiante con cerámica, porque esta tiene una inercia térmica mayor que la madera u otro material.

De la misma manera, si tu suelo es de madera o moqueta y enciendes la calefacción, el calor tardará más en llegar, pero también más en marcharse.

Espesores y calidades de morteros o recrecidos

Requieren regulación: Ambos sistemas necesitan de termostatos o reguladores para controlar la temperatura ambiente. Además, se ahorra en la factura final de cada mes.

Cantidad de uso: ¿Requiero calefacción toda una temporada o de vez en cuando?

Si utilizas la vivienda periódicamente no vale la pena invertir en suelo radiante. De la misma manera, si solo necesitas calentar una estancia, es mejor instalar un radiador.

Tipo de uso: ¿Solo para calefacción o también para refrescar?

El suelo radiante no solo funciona como generador de calor, sino también como generador de frío. De este modo, puede utilizarse todo el año.

Por otro lado, los radiadores solo producen calor.

Pros y contras de ambos sistemas de calefacción

Comprender cómo funcionan estos sistemas de calefacción te dará una mejor idea de cuál te conviene elegir para tu vivienda.

Y es que cada sistema de calefacción cuenta con diferentes características, beneficios y contras.

Pros y contras del suelo radiante

Vamos a comenzar por el sistema de calefacción más moderno.

PROS

  • No tiene puntos fríos ni corrientes de aire: El calor va desde el suelo hacia el techo (generando una calefacción uniforme y libre de corrientes de aire y puntos fríos). El agua caliente se bombea a través de la tubería -desde los colectores-, calentando suavemente el piso y creando un ambiente cómodo.
  • Se controla mediante termostatos: Se coloca un termostato por estancia o zona de la casa. De esta manera estableces tu temperatura ideal en cada parte de la casa.
  • Al menos un 25% más de eficiencia energética: El suelo radiante calentará tu hogar sin necesidad de calefacción adicional. Cubre una gran superficie, utiliza temperaturas de agua más bajas que un radiador y es más eficiente, hasta un 40% más eficiente cuando se combina con una bomba de calor.
  • Suelo radiante cálido: Uno de los mayores beneficios de la calefacción por suelo radiante es la sensación de calor bajo los pies. Olvídate de las baldosas frías.
  • Libera espacio en la pared: Debido a que las tuberías de plástico fuertes y flexibles están enterradas dentro del suelo, es un sistema de calefacción prácticamente invisible. El corazón del sistema, que es el colector, se almacena en un armario.
  • Sin superficies calientes expuestas, ni esquinas afiladas: Estar oculto también significa que es más seguro que los radiadores. No hay superficies calientes o afiladas expuestas o tuberías que puedan causar lesiones.
  • Completa libertad de diseño de interiores: Como es un sistema escondido, tienes más espacio en las paredes. No hay restricciones sobre dónde puedes colocar los muebles.
  • Practicidad y funcionalidad: El suelo térmico se puede instalar en todo tipo de propiedades-incluso durante una remodelación-. Se pueden instalar en plantas bajas y superiores, y también funcionan con calderas y bombas de calor-no hay necesidad de cambiar tu caldera actual-.

CONTRAS

  • El coste de compra inicial es mayor: Los sistemas de suelo radiante tienen un mayor coste de inversión inicial. Esto se debe a que requieren más piezas y el proceso de instalación es más complejo que el de los radiadores (requiere habilidades en albañilería, fontanería y electricidad). Sin embargo, ahorrarás más dinero a largo plazo con un sistema de suelo radiante.
  • Puede ser algo nuevo para ti: Todo el mundo está familiarizado con los radiadores y sabe cómo usarlos. Pero un sistema de calefacción por suelo radiante puede requerir un poco de tiempo para comprenderlo y acostumbrarse.

Pros y contras de los radiadores

Ahora vamos a explicar el sistema de calefacción más tradicional.

PROS

  • Ya están instalados en la mayoría de las viviendas: Puedes actualizar fácilmente los radiadores que ya tienes por otros más nuevos, agregar otros adicionales o moverlos sin mucho problema. Por esta razón, mantener los radiadores puede ser una buena opción si estás reformando y tienes un presupuesto limitado. Además, vienen en una variedad de tamaños y estilos para adaptarse a la salida de calor y a la decoración interior.
  • Todo el mundo está familiarizado y acostumbrado a los radiadores: Esto a menudo significa que estás familiarizado con sus limitaciones y sabes cómo se comportan. El fontanero también sabrá cómo instalarlos o revisarlos sin ningún problema, porque ya están acostumbrados.

CONTRAS

  • Calor desigual, corrientes de aire y puntos fríos: Los sistemas de radiadores generalmente se controlan con un solo termostato, junto con válvulas termostáticas del radiador que ajustan la cantidad de agua caliente que ingresa al radiador al que están conectados.
  • Ocupa espacio en la pared: La mayoría de los radiadores son emisores de calor metálicos que se fijan a la pared.
  • No se puede emparejar con bombas de calor: Los radiadores estándar son compatibles con las calderas, pero no se recomiendan para bombas de calor (esto se debe a que los radiadores requieren temperaturas muy altas del agua para funcionar de manera eficiente). Puedes comprar radiadores de baja temperatura específicamente para sistemas de bomba de calor, o sobredimensionar los radiadores para calentar la estancia con temperaturas de agua más bajas.
  • No son muy eficientes energéticamente: Los radiadores solo calientan un área pequeña de la casa. Es posible que el calor emitido por los radiadores no llegue directamente al sofá al otro lado de la habitación, por lo que es posible que no puedas sentir el calor con la fuerza que debería. Debido a esto, puede haber una tendencia a encender los radiadores a una temperatura mayor, utilizando más energía para calentar la habitación completa.
  • Tienen esquinas afiladas y superficies calientes expuestas: Los radiadores expuestos pueden ser peligrosos de tocar si están encendidos. Esto es muy importante si hay niños o animales en casa.

Tabla comparativa entre suelo radiante y radiadores

En la siguiente tabla podrás ver fácilmente las principales diferencias entre cada sistema de calefacción.

calefacción.

 Suelo radianteRadiadores
Distribución de calorUniformeVariable
Control de temperatura en cada habitación
Eficiencia y confort térmico
Sobrecalentamiento
¿Es invisible?
Decoración y diseño
Función de enfriamiento
Instalación requerida*❌
Ahorro energético a largo plazo
Inversión inicial

*Puede variar dependiendo el tipo de radiador.

Conclusión

Si tienes una casa moderna y bien aislada, la calefacción por suelo radiante puede tener una gran ventaja cuando se trata de eficiencia.

Sin embargo, si vives en una casa más antigua y con más corrientes de aire, la temperatura de salida más alta de un sistema de radiador podría ser la mejor opción.

De cualquier manera, los costes de funcionamiento dependerán en gran medida de si tu casa está bien aislada o no.

Tu estilo de vida también juega un papel muy importante en la toma de decisiones finales sobre cuál sistema de calefacción es mejor.

Para conseguir orientación personalizada, te recomendamos consultar a un ingeniero de calefacción profesional que pueda ayudarte a crear una configuración a medida, basada en las peculiaridades únicas de tu vivienda.

Vanesa
Vanesa
Departamento de marketing y comunicación en Energanova.

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