El suelo radiante es uno de los sistemas de calefacción con una mayor implantación en España durante los últimos años. Aunque este sistema no es nuevo, ya que se viene instalando de manera habitual en Europa desde hace más de 40 años, las mejoras tecnológicas han conseguido convertirlo en uno de los sistemas más confortables y eficientes que existe en la actualidad. Por este motivo, ha surgido un gran interés por conocer cuál el precio de una instalación con suelo radiante para una vivienda.

A continuación, explicaremos en qué consiste exactamente un sistema de suelo radiante y cómo funciona, así como qué precio tiene un suelo radiante y si realmente es rentable instalarlo.

Vídeo: Precio de un suelo radiante para una vivienda

¿Estás pensando en instalar suelo radiante en tu vivienda?
En este vídeo te explicamos en qué consiste exactamente un sistema de suelo radiante,
cómo funciona, así como qué precio tiene un suelo radiante.

 

¿En qué consiste un sistema de suelo radiante?

El suelo radiante es un sistema de climatización que tiene como finalidad calentar o refrescar un espacio irradiando calor o frío de forma uniforme desde el suelo a toda la estancia. Para hacerlo se emplea una red de tuberías instaladas debajo del pavimento por las que se hace pasar agua a diferentes temperaturas según sea la demanda.

A diferencia de lo que sucede con la calefacción los radiadores o fan-colis, el suelo radiante cuenta con una superficie de emisión térmica muy elevada, ya que permite distribuir el calor por todo el suelo de la vivienda. Esto hace que, aún empleando temperaturas mucho más suaves 30-35°C en invierno para calefacción por suelo radiante y de 13-17° en verano para refrescar consigamos la temperatura ambiente deseada.

En definitiva, se trata de un sistema de calefacción y refrigeración que utiliza una temperatura de impulsión de agua más suave, lo que hace que resulte más eficiente, al conseguir un elevado nivel de confort con un mínimo consumo.

Suelo radiante con bomba de calor: la mejor combinación

precio suelo radiante con aerotermia

Al contrario de lo que sucede con el suelo radiante eléctrico, el suelo radiante por agua- que es del que hablaremos en este artículo- necesita de una fuente de energía externa para su funcionamiento.

Aunque se pueden utilizar otras fuentes de energía como calderas de gas, gasóleo o pellets, al trabajar con temperaturas de impulsión tan bajas para calefacción, resulta ideal combinar el suelo radiante con una bomba de calor aerotérmica (aire-agua) o geotérmica (agua-agua).

En el caso de las bombas de calor geotérmicas podemos, además, refrescar la vivienda en verano de manera gratuita, aprovechando la temperatura estable del terreno sin necesidad de arrancar la bomba de calor y, por lo tanto, sin ningún consumo eléctrico.

De esta manera, aunamos las ventajas de ambos sistemas y conseguimos aprovechar todo su potencial, lo que nos permite ahorrar en las facturas con una agradable y confortable sensación en nuestra vivienda, tanto en invierno como en verano.

Instalación de suelo radiante.

La instalación de un sistema de climatización por suelo radiante resulta muy fiable, ya que cuenta con elementos prefabricados que han sido debidamente testados para garantizar su calidad y durabilidad .

Uno de los requisitos más importantes a la hora de instalar suelo radiante en una vivienda es que disponga de suficiente altura, ya que son necesarios aproximadamente 8-10 cm para integrar todos los elementos de la instalación.

Esto no supone ningún problema en viviendas de nueva construcción pero si lo puede ser en las rehabilitaciones.

Para estos casos en los que no tengamos altura suficiente la solución sería utilizar un sistema de suelo radiante “seco”, el cual no necesita recrecido de mortero para su funcionamiento, ya que el pavimento final se coloca directamente sobre las tuberías radiantes. Aunque es una solución versátil, resulta menos eficiente y más costoso que el suelo radiante convencional y solo es válido para proporcionar calefacción, ya que el aporte en modo refrigeración es mínimo.

Los sistemas de suelo radiante tradicional, por otra parte, cuentan con una serie de componentes comunes en cualquier instalación. Por tanto, son los componentes debemos tener en cuenta al calcular un presupuesto de suelo radiante para nuestra vivienda.

Componentes de un presupuesto suelo radiante

  • Panel aislante

En cualquier instalación de suelo radiante es imprescindible contar con un aislamiento térmico adecuado.

El panel aislante es el encargado de que el calor o el frío fluya hacia la superficie a climatizar y no hacia abajo evitando perdidas de energía.

En función de tipo de estancia a climatizar, uso, ubicación y zona climática elegiremos el panel adecuado. Existen distintos tipos y modelos de panel aislante para adaptarse a las necesidades de cada instalación, pero como norma general se puede decir que cuanto mayor sea la resistencia térmica del aislamiento utilizado mayor será la eficiencia del sistema y también su coste.

  • Tuberías de suelo radiante

Son las tuberías por las cuales distribuimos el agua fría o agua caliente por las diferentes estancias de la vivienda. Fabricadas en polietileno con barrera anti-oxigeno o en multicapa son tuberías flexibles para adaptarse al diseño de las instalaciones y resistentes a los aditivos del hormigón, así como a la erosión y corrosión que se produce con el paso del tiempo.

Los diámetros de tubería más utilizados son los que van desde los 16mm a los 20mm. Cuanto mayor es el diámetro de tubería mayor longitud podrán tener los circuitos.

  • Grupo colector

Formado por 2 colectores, ida y retorno, desde donde salen y retornan los diferentes circuitos de suelo radiante hacia las estancias que se va a climatizar.

Los colectores pueden tener desde un mínimo de 2 hasta un máximo de 12-15 vías en función del fabricante. Se debe seleccionar un colector con un número de vías igual al número de circuitos de tubería.

Los grupos de colector deben incluir caudalímetros que permitan regular individualmente el caudal de paso por cada uno de los circuitos. Además, otros accesorio también necesarios son los purgadores para eliminar el aire, las llaves de corte y los termómetros para comprobar el correcto funcionamiento.

Si se desea tener un control de temperatura individual por estancia es necesario colocar en el colector actuadores/cabezales para abrir y cerrar los circuitos en base a que se haya conseguido o no la temperatura deseada en la estancia asociada.

  • Banda perimetral

Fabricada en espuma de polietileno extruido se coloca en el perímetro de cada una de las estancias para evitar la transmisión de calor desde el mortero del suelo a los tabiques que delimitan las estancias.

Suelen tener una cara adhesiva que facilita la fijación a la pared y un faldón plástico para evitar que el mortero se cuele por debajo de la banda perimetral y entre en contacto con los tabiques.

  • Placa de mortero

Una vez instalados los circuitos, se realiza una prueba de presión durante al menos 24 horas para comprobar que no hay ninguna fuga, y a continuación se vierte una un mortero de unos 5 cm de espesor sobre el que se colocará el pavimento final del suelo.

En algunos casos, en función del tipo de mortero utilizado, podría ser necesario aditivar dicho mortero con un líquido fluidificante, con el fin de obtener consistencias fluidas, mayores resistencias mecánicas y mejorar la durabilidad e impermeabilidad.

Por lo general, la aplicación del mortero es responsabilidad de la empresa constructora, siendo la empresa instaladora del suelo radiante la que le proporciona el fluidificante.

  • Elementos de dilatación

Fabricados habitualmente en espuma de polietileno extruido actúan como protección de la instalación ante las dilataciones que se produzcan tanto en la red de tuberías del sistema como en el propio mortero debido a las diferencias de temperatura.

Es imprescindible su colocación en los pasos por puerta y en todos los locales con superficie mayor de 40 m2 o con un lado mayor de 8 metros así como en los locales donde la relación largo/ancho sea mayor que dos.

¿Cuánto cuesta una instalacion de suelo radiante?

suelo radiante precio

El precio de una instalacion de suelo radiante suele ser superior a otros sistemas como radiadores o fan-coils, aunque, además del confort que es muy superior, al tener un consumo energético menor, esta inversión se amortiza en un plazo de tiempo reducido.

El precio del suelo radiante m2 puede estar para una vivienda unifamiliar en torno a los 40€-45 €/m2 si solo queremos calefacción y en torno a 45-50€ si queremos calefacción y refrigeración en verano.

Para una vivienda de 150 m2 calefactables podemos decir que una instalación de suelo radiante estaría en torno a los 6.000 € – 7.000€.

El precio varía en función de las características de la vivienda y, sobre todo, del material utilizado, especialmente en relación al tipo de regulación deseada. Por eso, es importante realizar un estudio personalizado y detallado para cada vivienda.

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¿Es rentable instalar suelo radiante?

El suelo radiante es un sistema de climatización que resulta rentable incluso a corto plazo, ya que se trata de un sistema muy eficiente y confortable.

A continuación destacamos las principales ventajas de un sistema de suelo radiante:

  • Proporciona un elevado nivel de confort. El suelo radiante permite mantener una temperatura uniforme en toda la vivienda y no existen focos de aire caliente como en el caso de los radiadores o fan-colis. Además, al no generarse corrientes de aire, evitamos que se reseque el ambiente y los movimientos de polvo y ácaros.
  • Ahorro energético. Al emplear una temperatura de impulsión menor a la de otros sistema (30-35ºC frente a los 55-70ºC de los radiadores) consigue alcanzar una sensación de confort con un menor coste energético. Es ideal para combinarlo con sistemas de energías renovables como la aerotermia o geotermia.
  • Suelo radiante refrescante. Si combinamos el suelo radiante con una bomba de calor, podremos utilizarlo para refrescar nuestra vivienda durante los meses de calor. Esto se consigue empleando la misma red de tuberías, a través de la que circularía el agua entre 13ºC-18ºC.
  • Sistema invisible. Al estar instalado bajo el pavimento, no se ve, simplemente sentimos el confort que nos proporciona. De esta manera, no tenemos ningún elemento que condicione la decoración de la vivienda y dispondremos de más espacio libre.

¿Cuánto consume el suelo radiante?

Una de las grandes ventajas del suelo radiante es su bajo consumo, especialmente si lo combinamos con una bomba de calor.

Como ya hemos comentado anteriormente, un sistema de suelo radiante funciona con un circuito a baja temperatura (30-35°C en invierno para calefacción y 13-18° en verano para refrescar). Por ello, el suelo radiante consume en torno a un 25% menos que otros sistemas tradicionales como los radiadores.

Además, si lo combinamos con sistema de generación de calor de alta eficiencia energética como son las bombas de calor (para conseguir calefacción por aerotermia o geotermia) el consumo puede reducirse hasta en un 80% respecto a un sistema tradicional de caldera de gasóleo o caldera de gas con radiadores.

Para garantizar un buen rendimiento de este sistema es aconsejable realizar un mantenimiento del suelo radiante. Es un proceso sencillo, pero recomendado por los fabricantes.

¿Cuándo el suelo radiante es una buena opción?

Como hemos visto a lo largo de este artículo, el suelo radiante es el mejor sistema de climatización que existe en la actualidad, pero es conveniente tener en cuenta algunas consideraciones para saber si es el sistema que más nos conviene en nuestra vivienda.

Cuándo puede resultar menos conveniente instalar suelo radiante

  • Si la vivienda es nueva o se ya la has reformado recientemente, porque tendrías que levantar el suelo.
  • Si no haces un uso continuado de la vivienda o necesitas alcanzar una temperatura determinada de forma inmediata. El suelo radiante posee una gran inercia térmica. Esto significa que tarda más tiempo en calentar todo el circuito, pero que una vez que se ha alcanzado la temperatura deseada, se mantiene durante más tiempo, incluso cuando lo hemos apagado.
  • Por eso, el suelo radiante es adecuado en viviendas de uso continuado, pero probablemente no es el sistema más adecuado si quieres utilizarlo en momentos puntuales y con encendidos y apagados frecuentes.

Cuándo resulta conveniente instalar suelo radiante

  • Si tu casa ya está en construcción o estás planeando construirla.
  • En el caso de reformas integrales en las que se vaya a levantar el suelo. En este sentido, si no dispones de la altura suficiente para instalar un sistema de suelo radiante convencional, existe la opción de colocar suelo radiante seco, que requiere menor altura.
  • Si tienes poco espacio o quieres aprovechar el que tienes, ya que podrás tener las paredes libres de radiadores.
  • En el caso de que haya personas con alergias, ya que se evita la circulación de ácaros.
  • Si tienes un sistema de climatización con bomba de calor o estás pensando en instalarlo, ya que con el suelo radiante podrás utilizar tu bomba de calor tanto para calefacción como para frío con un consumo más reducido que con el aire acondicionado.
  • Si cuentas con una instalación de paneles solares térmicos, ya que te si tienes suelo radiante podrás utilizar los paneles para apoyar al sistema de calefacción .

Si te encuentras en alguno de estos casos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de facilitarte un estudio personalizado gratuito y sin compromiso.

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